La campaña que busca orientar el voto cristiano: Sin iglesia, sin trayectoria, sin transparencia


Vocero sin congregación, organizaciones sin historial verificable presentadas como respaldo establecido, y financiadores desconocidos: investigación sobre campaña publicitaria dirigida a comunidades evangélicas.

El vocero de VotoCristiano.com.co, iniciativa que busca orientar el “voto cristiano” de colombianos, declaró en entrevista que no pertenece a ninguna congregación religiosa. Las organizaciones listadas como respaldo carecen de trayectoria verificable previa a la campaña. Consultados sobre quién financia las vallas, los responsables de la iniciativa se niegan a revelar la identidad de los financiadores.

Estos son los hallazgos de una investigación sobre VotoCristiano.com.co, iniciativa que, según su vocero, ha desplegado cuatro vallas publicitarias en Bogotá y Cali con mensajes dirigidos a votantes cristianos.

Valla ubicada en la ciudad de Bogotá. Imágenes tomadas del 10 al 12 de febrero. Foto: Cortesia. Material publicitario ubicado a tan solo metros de una de las iglesias cristianas más grandes de Bogotá y el país.

Una de ellas, ubicada en la Avenida Calle 100 de Bogotá frente a una de las iglesias más grande de Colombia donde preguntan: “¿Eres cristiano pero votas socialismo? ¿En serio?”.

Según su sitio web, la campaña incluye mensajes adicionales:

  • “¿Oras como creyente y votas comunismo?  ¿En serio?”
  • “Oras por la familia y votas por las ideologías de género” ¿En serio?
  • “Oras por la vida y votas por el aborto”  ¿En serio?

Todos mensajes con dicotomías entre práctica religiosa y posiciones políticas sobre economía, derechos reproductivos y diversidad sexual.

La iniciativa se presenta en su sitio web como una “guía del votante cristiano” que evaluará candidatos según criterios que describe como “principios bíblicos fundamentales”. Los nombres de quienes realizarán este análisis de candidatos o su marco teológico no están especificados en el sitio web.

Esta investigación documenta vínculos no declarados de los operadores con el partido Colombia Justa Libres, ausencia de transparencia sobre financiadores, y patrones comunicativos que corresponden a técnicas de desinformación electoral identificadas en literatura académica sobre manipulación informativa.

Fake Tanks

Según el portal VotoCristiano.com.co, la iniciativa está respaldada  “de manera conjunta por la Fundación Emet y el Instituto de Integridad, dos organizaciones comprometidas “con promoción de la verdad, la coherencia y la integridad en la vida pública”. La descripción sugiere entidades con trayectoria institucional que legitimarían una guía del voto dirigida a comunidades cristianas.

Sin embargo, búsquedas exhaustivas realizadas entre el 10 y el 12 de febrero de 2026 en el Registro Único Empresarial y Social (RUES), Google, Facebook, Twitter y LinkedIn no encontraron evidencia verificable de la trayectoria de estas organizaciones.

El Instituto de Integridad no aparece en registros del RUES ni tiene presencia digital verificable: sin sitio web institucional, sin perfiles en redes sociales, sin menciones en medios de comunicación.

Búsquedas de “Fundación Emet” tampoco arrojaron resultados. Sin embargo, existe en el RUES una entidad con nombre similar: “Corporación Fondo Social Emet” (NIT 901698319-8), constituida en 2023 con Tatiana Alexandra Roys como representante legal. Esta corporación carece de presencia digital: sin sitio web, sin redes sociales, sin actividades documentadas o vínculos verificables con comunidades cristianas previos a la campaña VotoCristiano.

Solicitamos en varias oportunidades entrevista con Tatiana Alexandra Roys, representante legal de la Corporación Fondo Social Emet, a través del vocero de la iniciativa. Al cierre de esta publicación no se ha recibido respuesta.

“No, apenas están llegando a Colombia, nosotros estamos apenas haciendo la creación de las (…) El fondo Emet es una organización sin ánimo de lucro, al igual que el Instituto de Integridad y lo que buscan realmente es poder impactar en la comunidad. Son organizaciones del sector privado propiamente, son organizaciones sin ánimo de lucro.”, afirmó Jiménez.

Consultado sobre qué significa “apenas llegando”, explicó: “Están empezando a hacer algunos trabajos en conjunto con algunos empresarios en Colombia para poder desarrollar esta proyección. Es una iniciativa que nace también de otros países, a través del pensamiento, para poder desarrollar un impacto en Latinoamérica.”

Organizaciones sin trayectoria verificable se presentan como autoridad legítima para orientar el voto de comunidades cristianas, desplegando una campaña publicitaria costosa cuyo financiamiento se niegan a revelar.

Legalmente la opaca organización que quiere incidir en el voto al Congreso de Colombia no está cometiendo ningún delito o incumpliendo algún reglamento electoral.

Consultada la Misión de Observación Electoral sobre el fenómeno indican: “Mientras la valla no no sea de una campaña política, de una candidatura, de un partido político, no tienen por qué, o sea, no están obligados a reportar ese ese gasto en cuentas claras, que es el aplicativo que tiene el Consejo Nacional Electoral”.

Las conclusiones de la Misión no impiden que la estrategia sea cuestionada y merezca estar en el escrutinio público. Mucho más cuando quedará evidenciado una supuesta relación entre partidos políticos y la explotación de los abismales huecos jurídicos que al final, permiten este tipo de actividades.

Retomando el tema de las dos entidades que sustentan o avalan la iniciativa el patrón de funcionamiento corresponde a lo que especialistas en desinformación denominan “fake tanks”: entidades que adoptan apariencia institucional para promover agendas específicas sin transparentar quién las financia o controla.

Financiadores desconocidos 

La pregunta sobre financiamiento se vuelve entonces inevitable: ¿quién paga una campaña publicitaria de esta envergadura?

Cuatro vallas publicitarias de gran formato en zonas estratégicas de Bogotá y Cali representan una inversión considerable.

Según tarifas de mercado consultadas en dos agencias de publicidad de Bogotá, el costo de vallas en ubicaciones premium de estas ciudades puede oscilar entre 12 y 34 millones de pesos mensuales cada una de ellas. A esto se suma el desarrollo y mantenimiento de la página web, diseño gráfico profesional, y logística. Una iniciativa que claramente cuenta con recursos financieros significativos.

Al solicitar nombres específicos de estos financiadores, la respuesta fue clara: Se les deberá enviar un derecho de petición para que lo analice el área judicial.

Son “algunos empresarios cristianos interesados y, bueno, no son solo empresarios, de hecho también personas,ciudadanos cristianos interesados en incidir en las próximas elecciones, en este caso las elecciones del Congreso.”, indicó el vocero.

La respuesta plantea interrogantes sobre transparencia. Cuando una iniciativa busca explícitamente “incidir en elecciones” —como el propio vocero admite—, la identidad de quienes la financian no debería ser información opcional. Aunque la Ley lo permite.

El tecnicismo del “derecho de petición” evade una pregunta básica de rendición de cuentas: ¿quién paga por intentar influenciar el voto de cientos o miles de cristianos? ¿Por qué una iniciativa supuestamente cristiana tiene la necesidad de ocultar sus financiadores?

El patrón se repite: organizaciones sin trayectoria presentadas como establecidas, voceros sin vínculos congregacionales orientando “voto cristiano”, y ahora financiadores desconocidos. Cada elemento que debería generar confianza está ausente u opaco.

Conexiones políticas no declaradas

La opacidad sobre financiadores cobra nuevo significado cuando se descubren las conexiones políticas no declaradas de los operadores de la campaña.

Según documento de acceso público alojado en la página web de la Cámara de Representantes (archivo “UTL-DICIEMBRE-2019.xlsx), Tatiana Alexandra Roys, identificada como representante legal de la Corporación Fondo Social Emet, trabajó en el pasado como asistente en la Unidad de Trabajo Legislativo del representante a la Cámara Carlos Eduardo Acosta, del partido Colombia Justa Libres. 

Político del partido Colombia Justa Libres y representante en el periodo 2018 -2022.

Alejandro Jiménez, vocero principal de VotoCristiano.com.co, también admitió en entrevista haber trabajado con Acosta en el pasado. Ninguna de estas conexiones está declarada en el sitio web que se presenta como “proyecto ciudadano”.

Cuando se confrontó la conexión de Roys con Colombia Justa Libres, Jiménez no la negó. Su respuesta fue:

“No, no tiene ninguna relación. De hecho yo también trabajé con Acosta. Él no está en el país, no vive en Colombia. No participa en elecciones de ninguna manera.”

Adicionalmente, la Resolución 3198 de 20 de diciembre de 2018 del Consejo Nacional Electoral —que contiene el listado de afiliados del partido Colombia Justa Libres— incluye a una persona identificada como “Alejandro Jiménez” entre sus afiliados.

Al preguntarle al vocero si su nombre y número de cédula corresponden a esa persona registrada en el documento público, respondió:

“Uy, no sé. Supongo. Pero no soy militante activo de ninguna campaña. Ni Tatiana lo es.”

El punto no es si Acosta está actualmente en campaña, sino que una iniciativa presentada como “proyecto ciudadano” está operada por personas con historial partidista no declarado. 

Ambos operadores principales tienen vínculos documentados y verificables con miembros de Colombia Justa Libres: Roys trabajó en la UTL de Acosta (2019), Jiménez aparecería como afiliado en registros del CNE y él mismo lo reconoció en entrevista.  

Aunque estos vínculos son del pasado, ninguno está declarado en el sitio web.

Cuando operadores tienen historial político, los electores tienen derecho a saberlo para evaluar la iniciativa con contexto completo. El patrón de opacidad se confirma: organizaciones sin trayectoria, financiadores ocultos, conexiones políticas pasadas no reveladas.

Un color en común

Las conexiones con Colombia Justa Libres no terminan en el historial laboral de los operadores. Hay elementos adicionales que generan preguntas sobre posibles vínculos con candidatos actuales a corporaciones. 

Cuando se le preguntó a Jiménez sobre el objetivo de la campaña, especificó:

“Queremos incidir en las próximas elecciones, en este caso las elecciones del Congreso. 

Para las elecciones de 2026, el partido Colombia Justa Libres conformó una alianza con el movimiento Alianza por la Libertad, la Moral y la Acción (ALMA).

En esta coalición aparecen los candidatos: Ricardo Arias Macias —hijo de Ricardo Arias Mora, fundador y expresidente de Colombia Justa Libres— como candidato a la Cámara, y Lorena Ríos como candidata al Senado, y tres políticos más.

En el caso de Ríos y Arias ambos utilizan en su comunicación política el símbolo del león que históricamente ha representado a Colombia Justa Libres.

Un elemento visual llama la atención. Las vallas de VotoCristiano.com.co utilizan el color naranja como color dominante. Las piezas gráficas de campaña de Ricardo Arias Macias y Lorena Ríos utilizan naranja de tonalidad similar como color principal.

Consultado sobre si existe relación entre VotoCristiano.com.co y su candidatura, Arias Macias. respondió a través de su oficina de prensa:

“Es una iniciativa ciudadana muy valiosa que ha surgido desde la sociedad civil, y eso siempre es algo positivo en democracia. Cuando los ciudadanos se organizan para promover la participación, para invitar a reflexionar sobre el voto y para resaltar la importancia de principios como la vida, la familia y la libertad religiosa, eso merece respeto. No es una campaña política ni hace parte de nuestra estructura, pero celebro que existan este tipo de esfuerzos que fortalecen la participación de la comunidad cristiana en el debate público”.

Minutos antes de la publicación de esta investigación, el sitio VotoCristiano.com.co fue actualizado. Una revisión realizada a las 3:30 p.m del 13 de febrero de 2026, muestra contenido que no estaba presente en consultas previas del día de ayer.

La actualización incluye una lista de candidatos evaluados según los “principios bíblicos fundamentales” del sitio. Entre ellos aparece Ricardo Arias Jr. con un puntaje de 102 puntos, sin que el sitio especifique claramente la escala de evaluación o metodología utilizada.

Ricardo Arias Macias es hijo de Ricardo Arias Mora, fundador y expresidente de Colombia Justa Libres. Según reportó W Radio el 19 de diciembre de 2024, Arias Mora fue hallado culpable por la Juez 39 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bogotá por delitos relacionados con su gestión en el Fondo Nacional del Ahorro.

La guía no menciona este contexto judicial al evaluar a Arias Macias, pese a que la iniciativa afirma evaluar candidatos bajo principios que incluyen “Ley y Orden” como criterio fundamental.

Si bien los delitos de los padres no recaen sobre los hijos y Ricardo Arias Macias. no tiene responsabilidad en procesos judiciales de su padre, resulta llamativo que una guía que afirma evaluar candidatos bajo el principio de “Ley y Orden” omita mencionar este contexto público al momento de recomendar su voto.

Igualmente hicimos la pregunta sobre la relación de VotoCristiano.com.co a Lorena Ríos a través de sus oficinas de prensa pero no respondió. Ella no aparece, hasta el momento en el ranking.

No existe evidencia documental que pruebe coordinación entre VotoCristiano.com.co y candidatos de la alianza Colombia Justa Libres-ALMA.

Sin embargo, el contexto completo genera interrogantes: los dos operadores principales de VotoCristiano tienen historial laboral con Colombia Justa Libres, la iniciativa busca explícitamente “incidir” en elecciones al Congreso donde el partido presenta candidatos, existe similitud cromática entre las campañas, y ambas audiencias objetivo coinciden (votantes cristianos evangélicos). Cada elemento individual podría ser coincidencia. La acumulación de elementos invita a escrutinio.

Éxodo 20

Más allá de las conexiones políticas ocultas y la opacidad financiera, existe una contradicción aún más fundamental que cuestiona la legitimidad de esta iniciativa para orientar el “voto cristiano”.

Alejandro Jiménez, vocero principal de VotoCristiano.com.co y rostro visible de una campaña que busca orientar las decisiones de fe de cientos o miles de cristianos, declaró en entrevista que no pertenece a ninguna iglesia ni congregación.

Cuando se le preguntó sobre su membresía congregacional, el intercambio fue el siguiente:

— ¿A qué iglesia perteneces?
— No pertenezco a ninguna.
— Es decir, ¿no haces parte de ninguna congregación?
— No.

La ausencia de membresía congregacional no es detalle menor en el cristianismo.

En la mayoría de denominaciones evangélicas y protestantes, la congregación es elemento central de la vida de fe. Hebreos 10:25 exhorta a “no dejar de congregarnos”. Quien orienta el “voto cristiano” de millones sin participar en la práctica comunitaria básica del cristianismo plantea una contradicción evidente.

Cuando se cuestionó esta contradicción, Jiménez intentó redefinir el concepto:

“Ah, no, digamos que nosotros sí. En ese sentido yo solo estoy apoyando el proyecto como tal. Y que yo asista a una iglesia tiene… no, no es relevante. De hecho me parece que las preguntas podrían ser un poco incómodas en ese sentido, porque iglesia la podrías entender, ah, como asistir a cuatro paredes, iglesia como tú mismo como persona o la congregación de todos los…”

Cualquier pastor, líder de ministerio, o miembro activo de una congregación podría citar, al menos, referencias generales que sustentan sus convicciones. La incapacidad —o reticencia— de hacerlo refuerza la pregunta central: ¿qué autoridad tiene para orientar el voto de cristianos quien no participa en comunidad de fe ni puede articular sustento teológico de sus posiciones?

Al preguntarle sobre el sustento de la guía respondió el vocero citando a Exodo 20 sin dar claridad a qué se refiere y qué tiene que ver el complejo pasaje de los 10 mandamientos con su iniciativa.

Más allá de la ausencia de membresía congregacional del vocero, el marco teológico mismo que presenta VotoCristiano.com.co plantea interrogantes.

El sitio web lista diez “principios bíblicos fundamentales” bajo los cuales evaluará candidatos: Vida Humana, Identidad Humana, Matrimonio y Familia, Libertad Religiosa, Rol del Estado, Economía Trabajo y Propiedad, Educación, Libertad de Expresión, Ley y Orden, y Soberanía y Naciones.

La problemática no radica en que existan cristianos con estas prioridades —toda comunidad religiosa tiene derecho a definir sus valores políticos— sino en que esta iniciativa presenta una interpretación específica como si fuera la única posición cristiana, borrando la diversidad teológica real y comprobable. 

Teologías como la Liberación (enfocada en justicia para pobres y oprimidos), corrientes que leen Hechos 2:44-45 como modelo de redistribución comunitaria, o denominaciones que priorizan el “cuidado de la creación” sobre soberanía nacional, simplemente no existen en este marco.

No se presentan como una perspectiva entre muchas, sino como los únicos “principios bíblicos fundamentales” válidos.

El pastor Timothy Keller, teólogo evangélico de amplio reconocimiento, sostiene que intentar ubicar a Jesús en categorías ideológicas como comunismo o libre mercado es reduccionista. Basándose en el teólogo Craig Blomberg, Keller argumenta que la visión bíblica no se alinea plenamente con capitalismo ni socialismo: desconfía tanto de fuerzas del mercado como del poder estatal.

Cualquier intento de encasillar el mensaje cristiano en un sistema económico específico ignora su complejidad y matices.

Anatomía de la desinformación: las cinco técnicas usadas

Los hallazgos sobre VotoCristiano.com.co —organizaciones sin trayectoria, vocero sin congregación, financiadores ocultos, conexiones políticas no declaradas— no serían errores aislados.

Conformarían un patrón que corresponde a lo que investigadores de desinformación denominan una operación de “dis-information”: información falsa compartida deliberadamente para causar daño o influenciar comportamiento.

  1. Tipología: Dis-information y Manipulación Electoral.

Claire Wardle y Hossein Derakhshan, en su informe “Information Disorder” para el Consejo de Europa, establecen una distinción crítica entre tres tipos de desorden informativo: mis-information (información falsa compartida sin intención de daño), dis-information (información falsa compartida deliberadamente para causar daño), y mal-information (información genuina compartida para causar daño).

El caso de VotoCristiano.com.co correspondería al segundo tipo: dis-information, dado que presenta organizaciones como establecidas cuando carecen de trayectoria, oculta conexiones políticas, y niega transparencia sobre financiadores —todo mientras busca explícitamente “incidir en elecciones”.

2. Fabricación de autoridad mediante “Fake Tanks”

Transparify, organización que monitorea transparencia de centros de pensamiento, identifica “fake tanks” como entidades creadas para dar apariencia institucional a agendas políticas ocultas.

En testimonio ante el Parlamento británico, Transparify definió estos falsos centros de pensamiento como organizaciones “esencialmente ficticias creadas deliberadamente para promover la agenda… de (normalmente un solo) financiador oculto”.

VotoCristiano.com.co lista como respaldo a Corporación Fondo Social Emet (existe desde 2023 sin actividades previas documentadas) e Instituto de Integridad (sin registro público verificable). Ambas carecen de presencia digital o vínculos con comunidades cristianas, pero son presentadas como entidades establecidas. El patrón corresponde a la definición: organizaciones sin historial usadas para fabricar credibilidad institucional.

3. Pregunta cargada como herramienta de polarización viral

Los mensajes de la vallas —”¿Eres cristiano pero votas socialismo? ¿En serio?”— no es una pregunta genuina sino una herramienta de lo que investigadores Joan Donovan y Brian Friedberg (Data & Society) denominan “viral sloganeering”: mensajes cortos, polarizantes, diseñados para capturar atención mediática y forzar debate público sobre términos predefinidos.

Donovan y Friedberg definen esta táctica como “un proceso de creación de mensajes culturales o políticos divisivos en forma de eslóganes cortos y su propagación en un esfuerzo por influir en los espectadores, forzar la cobertura de los medios y provocar respuestas institucionales”. El objetivo no es informar sino polarizar: crear una falsa dicotomía donde la audiencia debe elegir entre su identidad cristiana o ciertas posiciones políticas.

La pregunta funciona mediante presuposición falsa: asume que cristianismo y socialismo son incompatibles, borrando siglos de teología cristiana social, desde la Teología de la Liberación hasta las encíclicas papales sobre justicia social.

Al presentar esta incompatibilidad como obvia (“¿En serio?”), el mensaje ridiculiza cualquier posición contraria sin necesidad de argumentar. Quien responde “sí, soy cristiano y voto por políticas redistributivas” queda en posición defensiva, obligado a justificar una supuesta contradicción que el mensaje fabricó.

4. Apropiación de términos de búsqueda (Keyword Squatting)

El dominio VotoCristiano.com.co no es accidental. Entre otras intentaron ocultar su origen pagando un servicio de anonimato de dominios. Joan Donovan y Brian Friedberg (Data & Society) documentan “keyword squatting” como táctica donde actores políticos “crean cuentas de redes sociales o dominios web asociados a términos específicos para capturar y controlar el tráfico de búsqueda futuro relacionado con esos términos”.

Al registrar un dominio con términos tan genéricos como “voto” y “cristiano”, la iniciativa se posiciona para capturar búsquedas de cualquier ciudadano cristiano que busque orientación electoral legítima.

No se presenta como “Voto Cristiano según Organización X” o “Perspectiva de [Partido/Iglesia] sobre voto cristiano” — términos que revelarían su especificidad ideológica. En cambio, usa el término más amplio posible, implicando que representa la única posición cristiana, no una posición entre muchas.

Esta apropiación de lenguaje es particularmente problemática porque presenta una interpretación política específica —la incompatibilidad entre cristianismo y socialismo— como si fuera la única coherente con la fe cristiana, borrando la diversidad teológica real de las comunidades que pretende representar.

5. Función Ritualista de la Comunicación y “Tribalismo”

La campaña explota la “vulnerabilidad identitaria” y la tendencia a no verificar hechos dentro de los sistemas de fe. Esto se basa en que la comunicación no solo transmite datos, sino que reafirma la pertenencia a una comunidad o “tribu”, donde el contenido emocional tiene prioridad sobre la veracidad.

Esta investigación revela una pregunta más urgente: ¿Confiarías la orientación de tu voto a una iniciativa operada por personas sin membresía congregacional, respaldada por organizaciones sin trayectoria verificable, financiada por donantes desconocidos, con conexiones políticas no declaradas, y que utiliza técnicas documentadas de desinformación electoral? ¿Es en serio?


Nota del editor:

Esta es una investigación independiente como parte de mi trabajo académico como investigador en temas desinformación. No es patrocinada ni tiene vínculos políticos.

Soy miembro activo de una comunidad cristiana.

Si usted conoce más datos sobre las relaciones detrás de esta campaña política me puede escribir a Camilo@hyperconectado.co

Si usted considera que este artículo comete una imprecisión o falta a la verdad puede escribir a Camilo@Hyperconectado.co. Debe escribir con precisión el párrafo donde se comete el error.

  1. Transcripción automática de la entrevista realizada al vocero.

Audio de la entrevista completa:


Comments

3 respuestas a “La campaña que busca orientar el voto cristiano: Sin iglesia, sin trayectoria, sin transparencia”

  1. Qué buen artículo! Gracias por tomarte la tarea de investigar sobre este tema a profundidad.

  2. Avatar de Alejandra
    Alejandra

    Felicitaciones por tu reportaje, espermos que muchos vean la importancia de ver de forma critica las tacticas que muchas iglesias implicadas con temas politicos y sus sesgoz.

  3. Avatar de Angela
    Angela

    Que buen articulo. Me alegra en el alma que otros cristianos estén investigando y poniendo en evidencia a los cientos de lideres e iglesias cristianas que se han convertido en mercaderes de la fé, influenciando y manipulando a los creyentes incautos para obtener votos y así lograr mantener sus negocios a punta de políticos corruptos como lo hizo la iglesia Dios está formando un pueblo del pastor y concejal Marco Acosta de Colombia Justa y libres, quien le hizo campaña en su iglesia a Iván Duque, y asi fue como llegó al consejo de Bogotá. De igual forma lo hicieron y lo hacen las iglesias Manantial de Vida Y sus aliadas, también la iglesia Su Presencia de Andres Corson quien llevó a su multitudinaria tarima al fallecido Miguel Uribe Turbay, si Andres Corson, quien no desaprovecha predica para enviar mensajes subliminales y mentiras en contra del progresismo. Otra iglesia que también manipula y abre sus microfonos a politicos corruptos como Daniel Briceño, y pone de ejemplo al nefasto personaje Polo polo; es la iglesia Fuego Am Casa de Amor y Restauración,del pastor Diego Garcia. Todos instrumentalizan la fé, escudándose en ir en contra de la libertad de género, pero se les olvida a conveniencia que Dios aborrece la Injusticia, la corrupción, los homicidas,genocidas, los ladrones y mentirosos, calumniadores a quienes ellos apoyan o en quienes se han convertido,todo para cuidar sus propios intereses.
    Pobre de ellos, pobre de los que se atreven a mercadear con la fé. Nuevamente gracias por su investigación Camilo. Me gustaria seguirle.🙏

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