Desde el pasado 17 de noviembre, distintos usuarios de redes sociales —incluidos periodistas— han advertido la posible existencia de un bloqueo estatal a dos artículos del tabloide sueco Expressen, en los que se relatan aspectos de la vida de Verónica Alcocer, exesposa del presidente Gustavo Petro, durante su estancia en Suecia.

La controversia ha generado cientos de publicaciones en línea, muchas de ellas acompañadas de capturas de pantalla que muestran accesos fallidos. Mientras algunos usuarios reportan que pueden ingresar sin problemas, otros aseguran que los artículos simplemente no cargan.
Una serie de pruebas técnicas —que detallaremos más adelante— permite confirmar que el sitio web de Expressen sí está bloqueado para usuarios en Colombia. Sin embargo, las razones no son las que han insinuado periodistas y comentaristas en redes sociales. El verdadero origen del bloqueo responde a la opacidad, la improvisación y la incoherencia de la política pública que regula la restricción de contenidos en Internet en el país.
De fondo, el caso evidencia el enorme poder que ejerce una entidad como Coljuegos, capaz de afectar el acceso a información de interés público en nombre de la protección a las empresas de apuestas. Esa es, en realidad, la noticia que pocos medios abordarán. Y no porque carezca de relevancia, sino porque no encaja en la narrativa estrictamente política con la que algunos han intentado explicar el incidente.
A continuación presentaremos la metodología y las evidencias que confirman la existencia del bloqueo.
Según información entregada por el propio Coljuegos, el portal de Expressen sería inaccesible desde Colombia desde 2021 por haber publicado —supuestamente— contenido relacionado con apuestas en el país, aunque la entidad no ha explicado qué material específico habría motivado la medida.
El procedimiento técnico utilizado puede ser replicado por cualquier persona. Se hace público precisamente para que sea verificado, debatido o refutado por especialistas y usuarios con conocimientos en la materia. El objetivo de este análisis es aportar evidencia, a diferencia de otras publicaciones que persiguen fines diferentes. Estos fueron los pasos:
1. Solicitar al operador la dirección IP de Expressen
El primer paso consiste en verificar qué dirección IP entrega el operador cuando un usuario intenta acceder al dominio expressen.se. Para ello se utilizó el comando nslookup, disponible en cualquier sistema operativo.
La consulta confirmó que Claro Colombia sí resuelve el dominio expressen.se. El resultado obtenido fue el siguiente:
% nslookup www.expressen.se
Server: 192.XXX.X.X
Address: 192.XXX.X.X#XX
(Por razones de seguridad, se omiten los números completos).
Este resultado indica que mi conexión —es decir, la IP asignada por Claro— consulta directamente al router para resolver el dominio de Expressen.
Posteriormente, el servidor DNS devolvió una respuesta :
Non-authoritative answer:
Name: www.expressen.se
Address: 190.85.224.131
En términos simples: cuando le pregunto a mi Internet de Claro “¿dónde queda Expressen?”, la red me responde con una dirección falsa ubicada en Colombia (190.85.224.131), en lugar de entregarme la dirección real del servidor que está en Suecia.
Este es el primer indicio claro de manipulación del tráfico: el contenido no está bloqueado porque el sitio esté caído o porque Expressen lo haya limitado, sino porque el operador está redirigiendo la consulta hacia una IP incorrecta dentro del territorio colombiano.
2. Identificar qué es la IP 190.85.224.131
Una vez que el operador redirige el dominio expressen.se hacia la dirección 190.85.224.131, el siguiente paso es determinar qué es exactamente ese servidor. Para ello utilizamos el comando curl, una herramienta que permite contactar directamente un servidor web y observar su respuesta sin intermediarios.
El resultado fue el siguiente:
% curl -v http://190.85.224.131
* Trying 190.85.224.131:80...
* Connected to 190.85.224.131 (190.85.224.131)
> GET / HTTP/1.1
> Host: 190.85.224.131
> User-Agent: curl/8.7.1
> Accept: */*
< HTTP/1.1 200 OK
< Server: Apache/2.4.41 (Win64)
< Content-Type: text/html
El servidor respondió con una página mínima que contenía una única instrucción:
<meta http-equiv="refresh" content="0;URL=https://www.coljuegos.gov.co/publicaciones/301824">
Es decir, una redirección inmediata hacia una página de Coljuegos.
Este tipo de mecanismo —conocido como meta refresh— ordena al navegador abandonar la página de inmediato y cargar otra sin intervención del usuario. En términos sencillos, es como si al llegar a una oficina un recepcionista lo empujara sin explicación a otra puerta.
3. ¿Es posible verificar si esta misma situación ocurre desde infraestructura distinta a la de Claro y ubicada fuera del país?
La respuesta es sí. Para descartar que el desvío sea un problema puntual del usuario o del operador, basta con repetir la consulta utilizando servidores DNS globales y neutrales, como los de Google (8.8.8.8) o Cloudflare (1.1.1.1). Estos servidores no aplican configuraciones locales y, por tanto, muestran la dirección real del sitio consultado.
Los resultados fueron los siguientes:
Server: 8.8.8.8
Address: 8.8.8.8#53
Non-authoritative answer:
www.expressen.se canonical name = bonniernews.map.fastly.net.
Name: bonniernews.map.fastly.net
Address: 151.101.133.91
La evidencia es concluyente: 151.101.133.91 es la IP legítima de www.expressen.se, alojada en la red de distribución Fastly, ampliamente utilizada por medios internacionales.
Esto contrasta con la dirección entregada por Claro:
- IP legítima: 151.101.133.91
- IP entregada por Claro: 190.85.224.131
La diferencia refuerza la conclusión: la redirección no es un fallo del sitio sueco ni un problema de conectividad, sino una intervención local del operador o de una política estatal aplicada sobre la infraestructura colombiana.
4. ¿Existe una petición del Gobierno de Gustavo Petro para bloquear la IP 151.101.133.91?
No hay evidencia que permita afirmar que el Gobierno de Gustavo Petro haya solicitado bloquear la IP legítima de Expressen (151.101.133.91). Hasta el momento, no existe ningún documento, resolución o instrucción pública que respalde esa hipótesis.
Sin embargo, sí existe una pieza de información relevante: Coljuegos afirmó, en respuesta a una publicación de un periodista, que el sitio fue bloqueado en el año 2021. Es decir, antes del actual gobierno.

La declaración de la entidad confirma que el bloqueo no es nuevo, y que la medida habría sido adoptada bajo la política de restricciones a contenidos relacionados con apuestas. Lo que no explica Coljuegos —y sigue siendo un vacío crítico— es qué contenido específico habría publicado Expressen para justificar esta sanción, ni por qué el bloqueo se extiende sobre un medio extranjero cuya actividad principal no está relacionada con el juego en línea en Colombia.
La ausencia de información oficial y la falta de transparencia en el procedimiento agravan la incertidumbre sobre el alcance real de estas medidas y sobre la capacidad del Estado para intervenir el acceso a contenidos internacionales.
Hipótesis: Expressen.se fue bloqueado por Coljuegos en 2021 y, desde entonces, permanece en una lista negra. El bloqueo, sin embargo, ha sido tan precario y mal implementado que no todos los operadores en Colombia han cumplido la orden.
Esa es la razón por la cual Coljuegos afirmó en su trino:
“El acceso al portal depende del Prestador de Servicios de Internet utilizado. Si se ingresa desde Tigo, Movistar o Red Hughesnet, el portal se encuentra bloqueado. Si se ingresa desde otros operadores, se puede acceder con normalidad. No se trata de intermitencia, sino del cumplimiento o incumplimiento de las empresas a una solicitud enviada por Coljuegos desde el año 2021”.
Las declaraciones de Coljuegos son, en sí mismas, alarmantes: la entidad reconoce que emitió una solicitud de bloqueo que algunos operadores acataron y otros no. Esta sería la razón por la cual unos usuarios pueden acceder al sitio sueco y otros no.
Esta admisión sugiere que podrían existir más casos en los que el acceso a contenidos podría depender del grado de cumplimiento —o incumplimiento— de decisiones administrativas poco transparentes.
Más allá del debate político, estamos ante un caso documentado en el que una medida de Coljuegos termina impactando el acceso a información de interés público publicada por un medio internacional.
Para profundizar en el asunto, solicité una entrevista formal con Coljuegos a través de su cuenta en redes sociales. No hubo respuesta. Ante el silencio institucional, presenté un derecho de petición solicitando la lista completa de los portales web que han sido bloqueados por instrucción de la entidad.
La información oficial permitirá establecer si este caso es una excepción o parte de un patrón más amplio de bloqueos que afectan derechos fundamentales en Internet y ayudará a entender los verdaderos alcances de una política carente de transparencia.
Derecho de petición radicado:
Actualización, 2 de diciembre de 2025, 9:41 a.m
La representante Katherine Miranda denunció este 2 de diciembre, a las 6:48 a. m., lo que calificó como un caso de “posible censura a la prensa” por parte del Gobierno.
Según la evidencia recopilada en la primera versión de este análisis, la representante no demuestra un entendimiento técnico claro sobre el funcionamiento de los mecanismos de restricción de contenido ilegal en Internet en Colombia. Sus afirmaciones se basan en malentendidos técnicos acerca de cómo operan los procesos de reporte, verificación e intervención estatal en estos casos.
La denuncia de Miranda ha sido amplificada por periodistas con antecedentes de desinformación y rectificaciones ordenadas por jueces, lo que ha contribuido a difundir una interpretación imprecisa de los hechos. Hasta el momento, las acusaciones presentadas carecen de sustento técnico verificable.
Estos son los principales errores en su planteamiento:
- No existe evidencia que sustente la afirmación de que el portal sueco estuvo accesible “para todos”. La información disponible indica lo contrario: el acceso variaba según el operador. La evidencia técnica es simple y verificable: basta revisar los mensajes publicados ese día en redes sociales, donde se observa que algunos usuarios pudieron ingresar al portal sin dificultad, mientras que otros no lograron acceder, dependiendo de su proveedor de servicios.
En otras palabras, existe evidencia simultánea de acceso y de no acceso, lo que descarta la tesis de una afectación uniforme o generalizada - El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) no afirmó que el portal sueco hubiese sido bloqueado el 31 de octubre, como se ha interpretado de manera errónea en redes y en algunos medios. Lo que la entidad intentó explicar es que, al revisar el Listado Único de Sitios a Bloquear elaborado por Coljuegos, encontró que el dominio sueco figuraba allí.
Lo que no mencionaron la representante Miranda ni varios medios de comunicación es que Coljuegos aclaró hoy, 2 de diciembre, en un comunicado oficial, que “cada mes, Coljuegos actualiza el listado de sitios web que operan y/o promocionan apuestas ilegales”. La autoridad reguladora reiteró además una información clave: ese portal está incluido en el listado desde 2021, y su bloqueo no se aplica de forma uniforme, sino que depende de la implementación que realice cada operador de internet.
Esa es la razón por la cual algunos usuarios podían acceder al portal y otros no: el bloqueo no es homogéneo, sino variable según el proveedor del servicio.
Actualmente, el listado de sitios bloqueados por Coljuegos incluye alrededor de 34.100 dominios reportados por operar apuestas ilegales. El portal sueco aparece entre ellos, y esa es la lista que, según la explicación oficial, consultó el MinTIC. - Existió contenido relacionado con apuestas ilegales en Expressen durante 2021, como afirma Coljuegos? La respuesta es que sí es plausible. Un lector envió por mensaje directo un enlace a un artículo publicado por un medio público sueco que analiza el modelo de negocio de Expressen y su relación con plataformas de apuestas.
El reportaje, titulado “Expressen gana dinero con tus pérdidas de juego – nueva colaboración con casinos”, describe cómo el medio sueco participaba en esquemas de afiliación con operadores de apuestas, obteniendo ingresos vinculados al comportamiento de los jugadores. Expressen gana dinero con tus pérdidas de juego – nueva colaboración con casinos. - Varios medios y periodistas han replicado una narrativa incompleta —y en algunos casos imprecisa— sobre la supuesta “censura” al portal sueco. Ninguno de ellos, según la revisión realizada para este análisis, explicó cómo funciona técnicamente el bloqueo de sitios asociados a apuestas ilegales ni incorporó en sus notas la versión oficial de Coljuegos, que es clave para contextualizar el caso.Entre los actores que difundieron la interpretación errónea se encuentran:
5. ¿Cómo se podrá establecer si realmente existió una orden del Gobierno para bloquear el sitio web de Expressen?
La respuesta está en Coljuegos, la entidad que emite las instrucciones oficiales de bloqueo a los operadores de internet cuando detecta la promoción de apuestas no autorizadas.
Por esa razón, se envió un derecho de petición solicitando los actos administrativos, reportes técnicos y comunicaciones oficiales asociadas al dominio sueco. La respuesta de Coljuegos permitirá confirmar —o descartar— si hubo una orden específica, en qué fecha se emitió y bajo qué fundamento jurídico. Esa será la única evidencia concluyente sobre la existencia de un bloqueo ordenado por el Estado.
6.Este análisis no debe interpretarse como una defensa del Gobierno. La evidencia disponible apunta a un problema mucho más profundo que un eventual bloqueo a un medio europeo que publicó información sobre la vida personal de una persona cercana al presidente Gustavo Petro.
Los hallazgos revelan un nivel de desorden institucional, falta de transparencia y discrecionalidad extrema dentro de Coljuegos: la entidad tiene la capacidad de ordenar el bloqueo de cualquier sitio web en Colombia sin que exista un mecanismo público y verificable que permita conocer qué se bloquea, por qué se bloquea y bajo qué criterios técnicos o jurídicos.
En otras palabras, el caso Expressen es solo un síntoma de un problema estructural: un sistema de censura técnica con facultades amplias y opacas, operado sin controles externos claros y sin información accesible al público.

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